Si estás planeando un viaje a Tailandia es muy probable que hayas barajado la idea de visitar un santuario de elefantes. Pero cuidado, no todo lo que lleva el nombre de “Santuario” lo es, y la gran mayoría han aprovechado para hacer negocio explotando a estos animales disfrazándolo de refugio o santuario…
Antes de empezar a planear el viaje teníamos la idea de ir a unos de esos falsos santuarios que habíamos visto en instagram, en el que la gente salía bañando y dando de comer a esos animales. Nuestra intención era buena, es cierto que a primera vista no parece que eso pueda generar daño y que antiguamente se pensaba que esos sitios eran santuarios de verdad y todo el mundo iba a ellos. Pero, por suerte, cada vez nos informamos más antes de hacer una actividad que implique animales e intentamos elegir lo más responsable posible. Puede que nos confundamos en algo, todo el mundo lo hemos hecho en alguna ocasión, pero, a día de hoy, creemos que en esto acertamos y estamos muy contentas de la decisión que tomamos.
Encontramos un vídeo de Andrea @travelleating y de Carla @lamaletadecarla dónde explican esta problemática y cómo diferenciar un santuario real de uno falso. Os dejamos este video por aquí y os animamos a seguirlas en redes sociales, ya que Andrea es bióloga y especialista en todos estos temas de turismo responsable con animales y comparte muchas cosas y si tenéis alguna duda siempre está dispuesta a contestaros.
El resumen del video para elegir bien un santuario es:
- No hay espectáculos ni comportamientos antinaturales: elefantes que pintan, juegan al futbol…
- Los turistas no interaccionan con el animal: ni tocándoles, ni dándoles de comer y mucho menos bañándoles.
- No hay crías ni promueven la reproducción.
- El hábitat está pensado para los animales y no para la comodidad del turista.
Nuestra experiencia con Following Giants
Teniendo en cuenta los puntos anteriores, nosotras nos decantamos por visitar el santuario Following Giants, uno de los pocos aprobados por FAADA.
Este proyecto actualmente tiene dos santuarios. El primero lo fundaron en Koh Lanta, una isla en la costa de Andamán en Tailandia. El segundo se encuentra en Krabi y lo abrieron en mayo de 2024, este es el que visitamos nosotras.
Cuando fuimos a este santuario, tenía 7 elefantes rescatados (Ahora ya tienen 9 y sumando). Si echáis un ojo a sus redes sociales, veréis que suelen hacer campañas de recogidas de fondos para el rescate de más animales.
Tienen varios tipos de visita diferentes que también podéis ver y reservar en su web:
- Tour del amanecer/atardecer: Cuesta 1700THB e incluye 90 minutos con un guía que te lleva a buscar a los elefantes. Terminas en un mirador y te traen fruta y bebidas para refrescarte. (Esta fue la opción que elegimos nosotras).
- Medio día: Además de lo anterior incluye una actividad para plantar semillas y una comida.
- Día completo: Incluye lo mismo que el de medio día junto a una actividad de hacer papel con caca de elefante y un tour en kayak por el río.
Antes de la visita nos pusieron un video de cómo nació el proyecto y como aprendieron a ser un santuario realmente ético. ¡Ojalá muchos más aprendan de ellos!

Durante la visita te acompaña un guía. Nosotras tuvimos la suerte de estar solas y que el guía casualmente hablara español. En este santuario, como buen santuario ético real, no se interactua con los elefantes, no se les toca, no se les dá de comer, no se les baña… Simplemente los observas a cierta distancia. Como su nombre indica, tú “sigues” los pasos de los elefantes. Puede que veas a todos o sólo a alguno de ellos, ya que los animales están sueltos por el terreno que es gigantesco… y el guía te lleva a su encuentro. Los trabajadores conocen sus rutinas, así que enseguida les encuentras. Nosotras pudimos ver a todos los que tenían en ese momento y fue una pasada.
Una vez que les encuentras les puedes ir siguiendo a una distancia prudencial (pero no os preocupéis, se les ve bastante cerca) y el guía te va contando cosas sobre ellos (su edad, dónde estaban antes de ser rescatados, con que otros elefantes del santuario suelen pasar el tiempo…).
A nosotras nos resultó una experiencia muy bonita y casi se nos cae alguna lagrimilla… Son elefantes que ya no pueden sobrevivir en estado salvaje, pero aquí encuentran un terreno natural enorme en el que pueden pasar el resto de sus vidas lo más parecido posible. Nos gustó que los turistas pudiéramos verlos comportarse como lo harían en la naturaleza, sin que nadie les interrumpa o les moleste.
La verdad es que tenemos claro que, si volvemos a Tailandia algún día, repetiríamos con Following Giants.
Esperamos que este artículo os haya sido de utilidad, no dudéis en contactarnos si tenéis alguna duda al respecto y gracias por leer hasta aquí.
IMPORTANTE: No olvides tu seguro de viaje para Tailandia. Nosotras contratamos siempre el seguro de Intermundial por sus coberturas. Y con el código de descuento MISSUENOSV10 te ahorrarás un 10% aquí.